El cuerpo humano es envuelto de agua del mar

El cuerpo humano es envuelto de agua del mar

¿Sabía usted que el mar es muy grande, profundo, extenso y hermoso? El dos tercio de la Tierra está cubierto del mar. Toda vida, inclusive nosotros, nacimos del mar. Los 10 meses y 10 días que pasamos en el vientre de la madre, antes de venir a este mundo, vivimos nadando como un pececito en el agua del líquido amniótico, recibiendo los nutrientes que recibimos de la madre.   Sorprendentemente, el líquido amniótico del vientre de la madre que pasamos dentro hasta nacer, tiene las mismas propiedades del agua del mar. En otras palabras, hemos pasado en el agua del mar hasta que salimos al mundo exterior. Según investigaciones científicas, el agua del mar y el líquido amniótico tienen los mismos minerales. También dicen que “un bebé pasa en el vientre de su madre dentro del mar que se llama líquido amniótico” o “el aire es para el bebé como el líquido amniótico que está dentro de la panza de la madre”. Efectivamente, si en la atmósfera no existiera humedad, le sería difícil subsistir al ser humano, a los animales y vegetaciones. Siempre me preguntaba por qué al cargar y mecer a mi hijo intranquilo se dormía fácilmente. Un día me percaté que al hamacarlo en mis brazos se dormía pacíficamente escuchando el latido de mi corazón y los ruidos del interior de mi cuerpo. Fue cuando me di cuenta que él lograba dormir porque estaba en la misma condición que cuando estaba en mi vientre, moviéndose en el líquido y escuchando el latido del corazón de su mamá. Tal vez, el ruido que mi hijo escuchaba dentro de mi vientre y el ruido de las olas son iguales. Se dice que el ser humano respira 18 veces en 1 minuto y las olas también golpean la costa 18 veces por minuto. Un bebé nacido empieza a ver y escuchar recién a los 40 días. El doble del número de respiración por minuto es 36, al igual que la temperatura corporal media. El doble de ésta es 72, al igual que la cantidad de latidos del corazón normal. Siento que el ser humano y el mar están conectados en alguna parte. Me pregunto cómo sería criar a un niño en el mar, en un ambiente similar al vientre. Por otro lado, el gusto también es algo extraño. Cuando cocino me pregunto, cómo la cantidad de la sal puede definir el sabor de la comida o porqué la sal resalta el sabor de una comida dulce. Seguramente es porque nacimos en aguas saladas del mar. Además, nosotros los seres humanos tenemos una “relación de vida” inseparable con el agua del mar. La sal es algo imprescindible para vivir desde el antaño. Se dice que la palabra “salario”, algo importante y necesario para vivir, también viene de la palabra sal. La sal tiene tal importancia, que de hecho, se habla mucho de la sal tanto en las historias bíblicas como las historietas. Sin dejar de mencionar que en los rituales religiosos se utiliza la sal para purificar.

Otra cosa que me sorprendió es que un citólogo dijo: “Hay fluidos extracelulares en las células y sus propiedades son muy similares al agua del mar”. Es decir, el líquido que nos cubre es el agua del mar. Seguramente es por eso que nos sentimos ligados al mar. Ahora siento que entiendo la frase que dice: “cuando uno va al mar se vuelve más humano”. Estoy segura que cuando vamos al mar, nacen personas maravillosas. Así que, vamos todos juntos al mar! Crezcamos fuertes, vigorosos y bellos de corazón!

Por Yoko Goto